No hay nada más frustrante que abrir el lavavajillas después de un ciclo de dos horas y encontrarte con que tienes que secar los platos a mano con un trapo. A menudo, lo primero que pensamos es que se ha acabado el abrillantador, pero ¿qué pasa cuando el depósito está lleno y la vajilla sigue saliendo empapada?
En Brico-dom sabemos que, si el abrillantador no es el culpable, estamos ante un problema de componentes. Aquí te explicamos las causas reales por las que tu lavavajillas ha dejado de ser eficiente en el secado.
1. El fallo de la Resistencia de Calentamiento
El lavavajillas necesita calentar el agua a altas temperaturas para que, al final del ciclo, el calor residual evapore la humedad.
- El problema: Si la resistencia está derivada o quemada, el agua saldrá fría o tibia. Sin ese «golpe de calor» final, la condensación no se produce y los platos quedan mojados.
- Cómo detectarlo: Si notas que la vajilla sale limpia pero totalmente fría al terminar, es muy probable que la resistencia haya pasado a mejor vida.
2. Termostato o Sensor de Temperatura (NTC)
Este pequeño componente le dice a la placa electrónica a qué temperatura está el agua.
- El problema: Si el termostato falla y envía una lectura errónea (por ejemplo, diciendo que el agua ya está caliente cuando no lo está), la placa cortará el paso de energía a la resistencia.
- Resultado: Un ciclo que termina antes de tiempo o sin alcanzar la temperatura necesaria para el secado por evaporación.
3. El Ventilador de Secado (En modelos activos)
Muchos lavavajillas modernos utilizan un pequeño ventilador para forzar la salida del vapor húmedo hacia el exterior.
- El problema: Si escuchas un ruido extraño al final del ciclo o, por el contrario, un silencio absoluto cuando debería estar ventilando, el motor del ventilador puede estar bloqueado por suciedad o quemado.
- Consecuencia: El vapor se queda atrapado dentro, se enfría y vuelve a convertirse en gotas de agua sobre tus platos.
4. Dosificador de abrillantador obstruido
Vale, hemos dicho que no es «falta» de abrillantador, pero puede ser un fallo del dosificador.
- El problema: A veces, el muelle o el solenoide que abre la compuerta del abrillantador se rompe. Aunque el depósito esté lleno, el líquido nunca llega a la cuba.
- El truco del técnico: Si después de varios lavados el nivel de abrillantador no baja ni un milímetro, el dosificador está estropeado.
💡 Consejos de Brico-dom para mejorar el secado hoy mismo
Antes de llamar al técnico, prueba estos tres trucos profesionales:
- Cuidado con el plástico: Los recipientes de plástico no retienen el calor igual que la cerámica o el vidrio. Es normal que salgan más húmedos.
- No abras la puerta inmediatamente: Si tu lavavajillas no tiene apertura automática, espera unos 15-20 minutos. Si abres de golpe, el vapor caliente chocará con el aire frío de la cocina y se condensará de nuevo sobre la vajilla.
- Limpia los brazos aspersores: Si los orificios están taponados, el agua no circula bien y la distribución del calor durante el aclarado final será deficiente.
¿Vale la pena reparar un lavavajillas que no seca?
Rotundamente sí. Cambiar una resistencia o un sensor NTC es mucho más económico que comprar un aparato nuevo. Además, en la mayoría de los casos, son piezas estándar que nuestros técnicos en Brico-dom pueden sustituir en una sola visita.
¿Tu lavavajillas te da algún código de error en la pantalla? Tenemos un artículo que habla sobre algunos códigos de error en lavavajillas de algunas marcas, sino, ¡contáctanos!
Tenemos mucha experiencia en reparar lavavajillas.